Cómo lograr una comunicación gerencial efectiva

Mantener a todo el personal de una organización enfocado en un mismo horizonte puede ser complicado si no existe una comunicación clara desde los líderes de cada área, y mucho menos si no hay una comunicación con los cargos gerenciales. Conoce en este artículo cómo construir un subsistema de comunicación gerencial que aporte al logro de los objetivos de la organización.

Guiados por la misión y visión de la empresa, todos al interior de la misma deben tener un norte claro. Y quien debe tener mayor claridad sobre esto es la gerencia, pues de ella dependerá el mantener vivos los canales de comunicación de la empresa.

Es importante mencionar que existe una gran diferencia entre comunicar y brindar información. La segunda es una vía en un sólo sentido, mientras que la primera abre la posibilidad de interacción en dos o más sentidos. En los cargos gerenciales es importante tener presente la necesidad de gestionar una estrategia de comunicación que llegue a los empleados, que afiance las relaciones laborales y que invite a una participación en todos los procesos de la empresa.

Como líderes de una organización, los gerentes tienen en sus manos el poder de cohesionar o fragmentar los canales de comunicación. Recuerde que atrás han quedado los esquemas piramidales, donde la comunicación vertical limitaba el acceso a la información, a la posibilidad de generar puntos de encuentro para debatir sobre la situación de cada área, a encontrar posibilidades de mejora que no son visibles desde los cargos más elevados, e incluso a conocer las situaciones no conformes que a largo plazo pueden generar conflictos.

Con ayuda de los siguientes puntos clave es posible hacer de la comunicación gerencial un aliado efectivo en el día a día de una organización:

 

  • Genere una estrategia de comunicación que busque aportar al logro de los objetivos de la organización y cerrar las brechas existentes . Esto puede ayudar a tener una hoja de ruta clara con la que podrá mejorar los canales de acceso a los demás miembros de la organización.

 

  • Identifique qué tipo de información comunicar y a qué tipo de público dirigirla. Si bien pueden existir diferentes poblaciones dentro de una empresa, crear un mensaje equivocado, con lenguaje inapropiado, al público incorrecto, puede traer más inconvenientes que beneficios.

 

  • Analice los medios de comunicación disponibles para hacer llegar el mensaje. Muchos pueden resultar obsoletos o inútiles, ya que no todos los empleados pueden tener acceso a ellos.
  • Sea asertivo. Recuerde que no sólo hay que enviar un mensaje cuando algo bueno suceda. Los momentos de crisis pueden servir para que su equipo de trabajo sienta el apoyo de la gerencia, lo que aumentará la posibilidad de encontrar oportunidades de mejorar y compartir las experiencias para futuros proyectos.

 

  • Busque espacios para relacionarse con todas las áreas de la empresa. Puede ser difícil, por lo cual puede encargar a los líderes de área para que reúnan las ideas, inquietudes, solicitudes y demás temas importantes de sus compañeros de trabajo. Recuerde que, si solicita información para conocer la situación de una empresa, sus empleados esperarán una respuesta de su parte. Así que mantener activo el canal de comunicación creará un ambiente propicio para el diálogo.

 

La gerencia es uno de los eslabones más importantes dentro de la cadena de comunicaciones de una empresa. Un gerente poco asertivo, cerrado a la cooperación y a la posibilidad de relacionarse con las áreas de una empresa, no generará una relación de confianza con su grupo de empleados. Esto puede resultar en un estado de fragmentación de la comunicación que a largo plazo le causará un daño grave a la empresa.

No todas las personas tienen las mismas capacidades de comunicación, por lo cual siempre será importante asesorarse con un experto en la materia para obtener los mejores resultados posibles. Un mensaje claro, una estrategia definida que abarque los momentos de crisis y de éxito, y una actitud abierta al diálogo, son las claves que ningún gerente debe dejar de lado.

5 Habilidades blandas fundamentales en el trabajo

Cuando se trata de trabajo, la prioridad en las organizaciones suele darse hacia un determinado conjunto de conocimientos, experiencias y capacidades, mientras que las habilidades blandas suelen dejarse de lado, ya que tienden a ser consideradas como algo secundario. No obstante, las habilidades blandas son tan importantes como el conocimiento sobre una ciencia u oficio, ya que tienen una implicación directa en las operaciones diarias y en el desempeño de los empleados. Por esta razón, es fundamental tener en cuenta estas habilidades no sólo al momento de contratar a alguien, sino a la hora de fomentar o impartir conocimientos a los empleados o a cualquier grupo de personas que se tenga a cargo.

A continuación, presentamos algunas de las habilidades blandas más importantes en ambientes laborales:

 

  1. Conducta Ética

Aunque se trata de algo difícil de cuantificar, resulta fácil notar cuándo una persona demuestra una fuerte ética laboral en la forma como lleva a cabo sus tareas. Mientras que en algunos puede que sea una habilidad innata, en otros puede ser resultado de una motivación monetaria, o de otro tipo de recompensa.

Para el éxito sostenido de una compañía, es necesario despertar en los empleados el interés por formar una verdadera actitud de ética en el trabajo, y para ello es preciso demostrarles que son parte esencial de la organización a la que pertenecen; hay que hacerles ver que son un peldaño fundamental para el crecimiento de todos. Lo cual sólo es posible mediante la transmisión de los valores, la misión y visión de la organización; sólo de esa forma será viable hacer que los propósitos de un empleado coincidan con los de su compañía.

  1. Orientación a Resultados

En todas las organizaciones es fundamental para alcanzar objetivos, que los colaboradores tengan un alto sentido de urgencia en el logro de los resultados deseados. Muchas compañías pequeñas y medianas fracasan debido a que las personas tienen la percepción de que, independientemente que se cumplan o no las metas, recibirán un sueldo. Esto hace que las organizaciones se vuelvan ineficientes y, por lo tanto, pone en riesgo la continuidad del negocio. Adicionalmente, las personas triunfadoras y con atributos de liderazgo cuentan con esta característica altamente desarrollada.

  1. Comunicación efectiva

Es tal vez la más importante de las habilidades blandas en un empleado. Fortalecerla puede tomar tiempo, pero traerá resultados maravillosos. Es fundamental demostrar, en primer lugar, que la organización está abierta a las opiniones de todos, y que el diálogo es el principio básico de todos los procesos.

Cualquier organización debe tener definida y establecida una estrategia de comunicación, que debe ser clara para todos estamentos y personas que la componen. De allí en adelante sólo el tiempo y el uso revelarán qué tan idónea o perjudicial resulta la estrategia elegida, y será responsabilidad de la organización y de sus líderes mantener un continuo monitoreo sobre el método comunicacional en uso. También es necesario animar a los empleados a detectar y transmitir las fallas que puedan ir en detrimento de la comunicación general de la organización.

  1. Trabajo en equipo

Tener o no tener esta habilidad implica un cambio abismal en el desempeño de una persona. Algunos pueden sentirse naturalmente cómodos trabajando en grupo, mientras que otros pueden sentirse tímidos, raros o incluso amenazados. En cualquier ambiente laboral, las personas a cargo deben conocer muy bien el perfil de sus empleados en este sentido y, para ello, sugerimos ser muy observadores y desarrollar actividades que permitan dilucidar de qué manera se desempeña cada persona en contextos de trabajo en grupo, y con quiénes es necesario entrenar en esta habilidad.

Sugerimos también que, al momento de formar grupos de trabajo, se incluyan personalidades diversas que puedan trabajar en armonía como un todo coherente.

  1. Toma de decisiones y resolución de problemas

Ser capaz de tomar decisiones rápidas, de ponerse en el lugar de otros y de resolver problemas de una forma simple son características de altísima importancia en los empleados. Incluso el problema más pequeño puede desconfigurar una organización y desorientar la labor de sus integrantes si no hay nadie capaz de reaccionar de manera eficaz. Al menos uno de ellos debe estar en la capacidad de tomar las riendas de situaciones inesperadas y de guiar a otros a través de las mismas. Estos empleados son por lo general fáciles de detectar y constituyen excelentes candidatos para posiciones administrativas y de liderazgo.

5 prácticas que todo buen gestor de proyectos debería conocer

Un buen gestor de proyectos se mide, no por la cantidad de objetivos cumplidos, sino por la velocidad y eficiencia con las que sus tareas se llevan a cabo. Entre más rápido y menos costoso, mejor. Encuentra aquí 5 claves para ejecutar proyectos con la más alta calidad y dentro del tiempo y presupuesto estipulado.

  1. Planear es una inversión inteligente

Trabajar con una buena hoja de ruta incrementa el nivel de calidad y reduce los costos. Además, tener claro qué vamos hacer, cómo lo vamos hacer y cuánto tiempo va a tomar es vital para atraer a posibles inversores. Ahora, aunque la planeación sea una parte importante de la imagen del proyecto, no hay que  dejar de ser realistas. En el momento de realizar un plan, debemos tener en cuenta los riesgos que se asumen en su ejecución y los eventos que la podrían afectar, positiva o negativamente. Prever qué puede salir mal, lejos de debilitar nuestro plan de trabajo, lo fortalece.

  1. Ser un buen comunicador

La ejecución de cualquier proyecto necesita la colaboración entre personas con formaciones muy diversas. Por este motivo, cualquier gestor debe estar preparado para una ardua tarea de comunicación. En aras de alcanzar el éxito, además de conocer las dinámicas de nuestro equipo de trabajo, debemos asegurarnos de saber transmitir nuestras ideas y el modo en que deben ser ejecutadas. Un buen gerente de proyecto debe usar un lenguaje preciso y lo más claro posible con el fin de optimizar rendimiento y solucionar inconvenientes o conflictos.

  1. Mantener el plan actualizado

Ningún proyecto se ciñe rigurosamente a las previsiones que hemos trazado para él. Durante la etapa de ejecución, debemos ser capaces de identificar los factores que  están acelerando o entorpeciendo la operación. Aprovechar ese conocimiento oportunamente nos permite incorporar mejoras a nuestro plan de trabajo. Leer bien nuestro progreso puede ayudarnos a reducir costos o a tomar decisiones que habríamos considerado inviables en etapas más tempranas.

  1. Resolver las dificultades en el menor tiempo posible

El gerente del proyecto debe hacer visibles sus esfuerzos por conseguir que los problemas se resuelvan rápidamente. Subestimar la magnitud de un inconveniente o aplazar sin necesidad su solución puede traer consecuencias nefastas para el presupuesto o las fechas de entrega.

  1. Atención a las señales de alarma

Si hay un atraso cada vez más grande respecto a las fechas de entrega, o si los gastos son mucho más altos de lo que se tenía planeado, es necesario ponerse alerta. Lo mismo sucede con la baja moral en el equipo de trabajo, o con una caída en la calidad. En estos casos, se requiere identificar con urgencia las razones del problema y trabajar con todo el equipo para trabajar colectivamente en superarlo.

Gestión del cambio: algunas claves importantes

El cambio es parte fundamental de la vida de una organización. Es lo que le permite reinventarse, ajustarse y mejorar su desempeño. Las organizaciones enfrentan retos cada vez más complicados para ajustarse a las nuevas formas de hacer negocios. La relación con los consumidores ha cambiado notablemente, así como los procesos de producción y las dinámicas de relación con la competencia. Por eso, en el momento en el que se descubre una oportunidad de mejora o cuando hay que enfrentar una situación adversa, desconocida para la organización, es importante considerar modificaciones en los sectores de la empresa que se vean involucrados.

La gestión del cambio es el proceso que acompaña, mide y desarrolla un cambio dentro de alguna o varias estructuras de una empresa y que va de la mano de múltiples variables. Éste tiene unos procesos definidos, que permiten no sólo encontrar los puntos susceptibles a modificaciones, sino también realizar el apropiado análisis de las posibles propuestas, el impacto que pueden tener en la organización, las acciones que deben tomarse y, finalmente, la evaluación y acompañamiento del proceso.

La gestión del cambio debe planificarse de manera juiciosa; así como en cualquier escenario, el cambio puede representar un reto para muchos. Es normal encontrar resistencia a nuevas ideas y a la modificación de un orden establecido. Por eso es importante tener en cuenta las siguientes consideraciones.

  • Tome la decisión de comenzar el proceso de cambio. Si no se decide, es posible que su competencia lo supere y, peor aún, perderá la posibilidad de ampliar la capacidad (humana, productiva, etc.) de su empresa.
  • Abra espacios de participación para sensibilizar sobre el cambio. Al tener un mayor conocimiento sobre las inquietudes que existan, podrá tener mayor claridad en cuanto a cómo abordarlas y solucionarlas.
  • Defina medidas para tratar los riesgos potenciales. Todos los cambios producen situaciones que pueden generar efectos no deseados. Por lo tanto, es muy importante que el equipo de trabajo asignado defina metodologías para identificar estas fallas potenciales y establezca acciones para prevenir su ocurrencia, o mitigar su impacto, si llegasen a presentarse.
  • Provea una capacitación adecuada que busque el desarrollo de competencias relacionadas con los nuevos objetivos de la compañía. Todos los nuevos procesos tendrán una nueva carga de conocimiento que debe ser reforzada para asegurar el éxito al implementar los cambios.
  • Genere una estrategia de comunicación en la que se aborden múltiples perspectivas sobre el impacto del cambio en la organización. Integre la información recolectada previamente, y establezca ideas claras y cercanas a su cultura organizacional.
  • Supervise y soporte los procesos. Seguramente surgirán modificaciones a las ideas ya presentadas, las cuales podrá recolectar de todos aquellos que estén involucrados en los procesos que se hayan modificado.

La gestión del cambio es un proceso de crecimiento, investigación y desarrollo continuo que siempre debe tenerse en cuenta. Es una labor que seguramente generará amplias satisfacciones, siempre y cuando se haga de manera consciente, realista y con la convicción de que le dará un valor agregado a su empresa.

Sin importar la prisa con la que se deban modificar las estructuras o procesos de la organización, una apropiada gestión siempre acompañará, organizará y velará por el desarrollo de los cambios en una organización.

5 tips para evaluar su personal

Escoger y administrar el talento humano es fundamental para el éxito de cualquier negocio. Una vez hemos encontrado a la persona idónea para ocupar un cargo, un buen líder debe monitorear y estimular su rendimiento para obtener mejores resultados.

A continuación le ofrecemos algunos consejos para evaluar las competencias de sus empleados eficaz y objetivamente.

 

  1. Para proteger sus intereses y los de sus empleados, es importante hacer que los criterios de evaluación sean públicos y claros desde el principio. En este sentido, la mejor estrategia es diseñar una prueba estándar que se enfoque en aspectos específicos del desempeño de los trabajadores. A la hora de interpretar los resultados, no pierda de vista cuáles son las habilidades necesarias para cada cargo y qué funciones cumple cada persona. Con eso en mente, podrá hacer un diagnóstico más preciso.
  2. Tenga a su disposición una buena cantidad de evidencia. Es casi imposible evaluar efectivamente a sus empleados usando la memoria como único recurso. Por este motivo, nunca está de más llevar un registro de los incidentes positivos o negativos en los integrantes del personal han estado involucrados. Recolectar este tipo de información nos permite disponer de  un fundamento confiable para tomar decisiones.
  3. La evaluación debe brindar información para  ubicar y remover los obstáculos que entorpecen las labores de las personas a nuestro cargo.  Sin embargo, y si a pesar de esto no existe ninguna mejora, el empleado debe ser consciente de que va a haber algún tipo de consecuencia. Desde el comienzo, designe una fecha específica para volver a examinar el desempeño de su personal y esté listo para aplicar los correctivos necesarios.
  4. Mantener un buen nivel de comunicación es muy importante para que las personas que dirigimos cumplan con nuestras expectativas. Asegúrese de que sus empleados hayan obtenido una la cantidad importante de feedback sobre su trabajo. El modo en que la retroalimentación  influye sobre la rutina de trabajo de un miembro del personal es un excelente criterio de evaluación.

Las  medidas por las que opte después de analizar los resultados de su diagnóstico no deben verse como una imposición o una condena. Es una buena idea permitir que los empleados realicen una autoevaluación que, confrontada con la información que usted ha recolectado, permita establecer acuerdos para mejorar el rendimiento. De este modo, la prueba no sólo le da información útil sino que, a la vez, le permite al personal tener claro qué debe hacer para mejorar en las áreas en las que su desempeño es deficientes.

 

Requisitos relacionados con los recursos de seguimiento y medición

Conoce aquí los requisitos clave de este elemento de los Sistemas de Gestión de Calidad.

Este concepto incluido en la versión 2015 de la norma 9001 contemplado en el numeral 7.1.5, establece que la organización debe determinar y proporcionar los recursos necesarios para asegurar la viabilidad y factibilidad del seguimiento para verificar la conformidad de los procesos y servicios con los requisitos.

En este artículo explicamos la importancia de que tu Organización asegure que los recursos proporcionados para las actividades de seguimiento y la medición sean viables, factibles y apropiadas para verificar la conformidad de los procesos  servicios alineados con los requisitos y que se determine que la validez los resultados de la medición sean confiables, aptos para su propósito  previa verificación con patrones y tomar acciones cuando se necesario.

La organización debe asegurarse de que los recursos proporcionados:

  • Son apropiados para el tipo específico de actividades de seguimiento y medición relacionados
  • Se mantiene para asegurarse de su idoneidad continua para su propósito

Cuando la trazabilidad de las mediciones sea un requisito o sea considerada por la organización como parte esencial para proporcionar confianza en la validez de los resultados de la medición, el equipo de medición debe:

  • Calibrarse o verificarse, o ambas, a intervalos especificados, o antes de su

utilización, contra patrones de medición trazables a patrones de medición internacionales o nacionales; cuando no existan tales patrones, debe conservarse como información documentada la base utilizada para la calibración o la verificación;

  • Identificarse para determinar su estado;
  • Protegerse contra ajustes, daño o deterioro que puedan invalidar el estado de calibración posteriormente resaltados en la medición.

Información Documentada

Con el cambio en la norma ISO 9001 2015 los criterios para la gestión documental han cambiado. Si quieres conocer los aspectos clave a tener en cuenta para incorporar este nuevo concepto dentro de los Sistemas de Gestión.

La nueva versión 2015 de las normas ISO 9001, no habla de procedimientos documentados, de registros ni de un número específico de documentos obligatorios; establece que para documentar la información de la organización se debe tener presente:

  • El tamaño de la organización, tipo de actividades,  procesos, productos y servicio;
  • La complejidad de los procesos y sus interacciones; y
  • La competencia de las personas.

Creación y actualización

  • Define las características específicas que te permitan identificar y describir claramente los documentos como, título, fecha, autor o número de referencia.
  • Determina los medios de soporte y almacenamiento para la información documentada, como papel físico o magnético.
  • Establece la forma de revisión y aprobación de la documentación dependiendo la conveniencia y adecuación de la misma.

Control de la Información

Debes determinar qué información documentada necesitas para la planificación y operación del sistema de gestión, tanto interna como externa, según sea apropiado para tu organización. Asimismo, debes asegurar que sea controlada según los criterios que se hayan definido en tu organización. Esto puede hacerse mediante herramientas que permitan garantizar aspectos como:

  • La identificación y versión de la información,
  • Distribución, acceso, recuperación y uso;
  • Almacenamiento para asegurar su conservación en cuanto a que:
    • Esté disponible y sea idónea para su uso, dónde y cuándo se necesite;
    • Esté protegida.

Debes también controlar la conservación y disposición de la  información en cuanto a:

  • Perdida de integridad
  • Confidencialidad
  • Uso adecuado

Puedes establecer decisiones con relación a la autoridad para cada uno de los usuarios que intervengan en el sistema para crear, consultar, modificar o eliminar la información documentada de la organización.

Gestión del Conocimiento

Si deseas conocer los aspectos clave en la incorporación de este nuevo requisito de la norma ISO 9001: 2015 en los Sistemas de Gestión de Calidad, lee este artículo.

Este nuevo concepto incluido en la versión 2105 de la norma 9001 contemplado en el numeral 7.1.6 y en el Anexo A ítem A7, establece la obligatoriedad de determinar, mantener y dejar a disposición los conocimientos que la organización determine necesarios para la operación de sus procesos que permita lograr la conformidad de los productos y servicios que brinda tu compañía.

En este artículo explicamos la importancia de gestionar adecuadamente los conocimientos específicos de tu compañía que normalmente se adquieren con la experiencia para que logres la conformidad de tu producto o servicio; estos conocimientos debes mantenerlos y dejarlos a disposición en  la medida que sea necesario como los resultados de las mejoras de procesos, productos y servicios; actualizarte constantemente y adquirir los conocimientos adicionales que sean necesarios para lograr los objetivos de la organización. Estos pueden basarse en:

  • Fuentes internas como:

1.     Propiedad intelectual

2.     Conocimientos adquiridos con la experiencia

3.     Tutorías

4.     Estudios comparativos con las mejores practicas

5.     Lecciones aprendidas de los fracasos y de proyectos de éxito

6.     Capturar y compartir conocimientos y experiencia no documentada

 

  • Fuentes externas como:

1.     Normas académicas

2.     Conferencias

3.     Recopilación de conocimientos provenientes de clientes o proveedores externos

 

El objetivo de la gestión del conocimiento es salvaguardar a la organización de la pérdida de conocimiento que se puede presentar por las siguientes causas:

1.     Rotación de personal

2.     Fracaso a la hora de capturar y compartir información

3.     Fomentar la adquisición y generación de conocimientos nuevos por parte de la organización

Cómo crear estrategias empresariales ganadoras

En un estudio realizado en 2006 por BSCol Research se encontró que de las organizaciones que usan un proceso formal de ejecución estratégica (54% de las encuestadas) el 70% genera unos resultados superiores que sus competidores. En contraposición a ello, de las empresas que no usan un proceso formal de ejecución estratégica (46%), el 73% produce resultados más deficientes que sus competidores. Estos resultados muestran la importancia de tener métodos establecidos para lograr la ejecución eficaz de la estrategia. Por eso, queremos que en este artículo puedas encontrar seis (6) claves para desarrollar estrategias eficaces en tu organización para el próximo 2016.

A continuación, describimos brevemente los pasos que puedes seguir para establecer una estrategia empresarial ganadora:

Etapa 1: Desarrolla tu estrategia

El desarrollo de la estrategia implica que debes responderte las siguientes preguntas:

  1. ¿En qué negocio participa tu organización y por qué? Clarifica la visión, la misión y los valores de tu organización.
  2. ¿Cuáles son las condiciones actuales de tu entorno? Analiza el comportamiento de tu sector, las variables externas (políticas, sociales, tecnológicas, ambientales y legales), así como las variables internas (procesos clave de negocio, estado del capital humano, operaciones, innovación y tecnología).
  3. ¿Cómo puedes competir mejor en el mercado? Formula la estrategia organizacional, contemplando los siguientes temas:
  • ¿En qué nichos vas a competir?
  • ¿Cuál es tu propuesta de valor para generar diferenciación frente al cliente?
  • ¿Cuáles son las capacidades de capital humano que necesita tu estrategia?
  • ¿Cuáles son los facilitadores tecnológicos de tu estrategia?

Etapa 2: Planifica tu estrategia

Analiza los siguientes aspectos para esta etapa:

  1. ¿Cómo describes correctamente tu estrategia? Los mapas estratégicos te pueden brindar una descripción visual de una sola página sobre los temas estratégicos que debes contemplar, teniendo en cuenta resultados financiero y frente al cliente, procesos internos y desarrollo organizacional.
  2. ¿Cómo medirás la estrategia? Selecciona los objetivos, metas e indicadores que utilizarás para evaluar el éxito en la estrategia.
  3. ¿Qué programas de gestión requiere tu estrategia? Define las iniciativas, proyectos y planes que ejecutarás para implementar con éxito la estrategia.
  4. ¿Cómo financiaras tu estrategia? Establece un presupuesto que te permita obtener los recursos físicos, técnicos y humanos necesarios para llevar a cabo la estrategia.
  5. ¿Quién liderará la ejecución de tu estrategia? Crea equipos de trabajo dirigidos por una persona que cuente con la autoridad y responsabilidad suficientes para tomar decisiones. Asimismo, garantiza que cuenten con las habilidades suficientes para asegurar que logren los resultados esperados.

Etapa 3: Alinea tu organización con la estrategia

¿Cómo puedes asegurarte de que los procesos y las personas estén sincronizadas con la estrategia? Necesitas definirles un propósito común y vincular sus tareas del día a día con los resultados esperados a largo plazo. Desarrolla las siguientes acciones:

  1. Desdobla los temas estratégicos en objetivos y acciones específicas para ser desarrollados en los procesos operacionales o de la cadena de valor.
  2. Define acuerdos de servicio entre los procesos de soporte y los procesos operacionales, con el fin de que la comunicación, los recursos y la gestión esté orientada a lograr resultados favorables para la organización.
  3. Evita crear controles que optimicen la gestión local de un proceso y enfócate a incorporar criterios y métodos que permitan fortalecer la sinergia del sistema para lograr los objetivos estratégicos.
  4. Orienta a tu equipo de trabajo para que desarrolle su proyecto de vida de tal manera que puedan alcanzar sus objetivos personales, aportando a la vez a alcanzar los objetivos organizacionales.

Etapa 4: Planifica las acciones de corto plazo

Esta etapa consiste en alinear las mejoras de procesos operacionales y de apoyo, con las prioridades estratégicas. Adicionalmente consiste en asignar los recursos necesarios para ello. Conviene que tengas en cuenta lo siguiente:

  1. Establece e implementa los proyectos necesarios para eliminar los problemas críticos que te están obstaculizando avanzar hacia el logro de los resultados esperados.
  2. Desarrolla un plan de capacidad de recursos que contemple un plan de ventas, un plan de operaciones y un presupuesto de gastos operativos y de capital.

Etapa 5: Control y aprendizaje

Luego de elaborada la planificación, debes asegurarte de ejecutar las acciones definidas tanto estratégica como operativamente hablando, controlar los resultados de desempeño y actuar para mejorar sobre la base de la información y el aprendizaje. Es importante llevar a cabo dos tipos de reuniones:

  1. Reuniones de revisión de las operaciones para asegurar que se encuentren bajo control. Estas deberían efectuarse con periodicidad quincenal o mensual, para lograr tratar los temas del día a día y evitar llevar situaciones de falla a las reuniones estratégicas.
  2. Reuniones de revisión de la estrategia sobre una base mensual o trimestral, para analizar la marcha de la estrategia, determinar si sigue su curso normal y tratar problemas que puedan impactar su eficaz resultado. Debes evitar traer temas operativos a estas reuniones, ya que puedes perder el enfoque en temas estratégicos.

Etapa 6: Prueba y adaptación de la estrategia

Otro tipo de reunión importante consiste en retar, probar y actualizar la estrategia contemplando la nueva información sobre los cambios que haya sufrido el entorno competitivo y normativo. Pregúntate:

  1. ¿Está funcionando tu estrategia?
  2. ¿Sigue vigente tu estrategia?
  3. ¿Están tus competidores acercándose a tu ventaja competitiva?

Cuando actualices tu estrategia, también actualizas el mapa estratégico y el BSC de tu organización, dando inicio a un nuevo ciclo de planificación estratégica.


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