¿Cómo fluye tu comunicación dentro de una reunión de Comité?

Durante esta semana acompañamos a uno de nuestros clientes en un proceso de consultoría, en el cual el objetivo consiste en optimizar el desempeño operacional a través de varias tácticas, entre ellas el fortalecimiento de la estructura del equipo directivo compuesto por los miembros de una familia (Padre, madre, hijo e hija). En el transcurso de la sesión observamos múltiples comportamientos que vale la pena resaltar, no con el ánimo de criticarlos, sino de brindar orientación a nuestros lectores acerca de aquellas situaciones comunes que afectan el comportamiento de las personas durante las múltiples sesiones de comunicación entre áreas y personas. Ejemplo de estas situaciones fueron:

1. Las suposiciones (Cuando una persona crea una historia en su mente a partir de lo que otra persona está comentando),
2. Las generalizaciones (Cuando una persona durante su conversación tiende a mencionar las cosas bajo términos absolutistas como “siempre sucede que…” o “aquí nadie hace…” o “nunca me escuchan…”, etc),
3. La asociación emocional (Cuando una persona se deja afectar emocionalmente por algo que otra persona ha dicho de manera directa o indirecta)
4. El bloqueo mental (Cuando una persona no se permite elevar su grado de consciencia, evitando darse la oportunidad de mejorar sus habilidades comunicacionales y dejando que sus emociones lo dominen. Daniel Goleman lo denomina “Ser secuestrado por la amígdala”, haciendo referencia a aquellas ocasiones cuando nuestras fuertes emociones nos controlan).
Para mejorar nuestras habilidades comunicacionales en un equipo, debemos mejorar nuestra capacidad de comunicarnos con nosotros mismos. Por tal motivo, te brindaremos cuatro sugerencias concretas que te permitan fortalecer esta habilidad:
1. Usa la palabra fielmente. Todos los seres humanos tendemos a inventar historias en nuestra mente que producen suposiciones y como consecuencia, generan dolor. Usar la palabra de manera impecable significa comprender que tu creas tus propias historias, así como todas las demás personas. Aprende a aceptarlo.
2. Evita hacer suposiciones. Cuando recibes la información de otras personas, empiezas a realizar ideas en tu mente sobre lo que están diciendo. Confirma, pregunta, asegúrate. Te evitará mucho dolor.
3. No te tomes nada personalmente. Evita usar frases como “Me hizo”, “me obligó”, “me causaron”, etc, ya que son típicas de personas con conducta de víctima. Asume la responsabilidad por tus emociones y mantente disociado de lo que suceda. Imagínate que no eres la persona que está hablando o escuchando, sino que eres un tercero observador que analiza la situación desde un punto de vista externo.
4. Mejora. En nuestro proceso de crecimiento como seres humanos, muchas veces podrá suceder que nos dejemos llevar por malos hábitos. No te rindas, sigue practicando hasta que se convierta en una habilidad desarrollada.

Estamos seguros de que podrás fortalecer tus capacidades para mejorar tu comunicación, propendiendo por un Sistema de Gestión y una organización más feliz y consciente.

Disfruta esta semana!


Derechos Reservados RGI. Copyright © 2019 - Diseñado y programado por Visign