COVID-19. Las 7 habilidades que debes desarrollar para sobrevivir a la crisis del coronavirus

Con la llegada del COVID-19, todo cambió. La crisis generada por la recesión económica y de salud es inminente. Las reglas que regían los negocios, las organizaciones y hasta los sistemas de gestión ya no son las mismas hoy. La pandemia como factor externo tan poco controlable por parte de las personas y organizaciones (a excepción del aislamiento social que es el único método que hasta el momento está mostrando eficacia) nos está dando grandes lecciones de negocios y de vida. Nunca en la historia reciente (Hablo de los últimos 30 años) nos habíamos visto en la necesidad de efectuar modificaciones tan drásticas y rápidas como ahora a nivel mundial. ¿Qué retos nos plantea esta situación ahora? De este tema hablaremos en el artículo de hoy.

Pienso que las crisis son como el dinero: Son una energía neutra. No son ni buenas ni malas. Simplemente sacarán lo que tenemos por dentro. Si tenemos emociones negativas, en épocas de crisis se expandirán esas emociones. Si vivimos con emociones positivas, en situaciones de crisis también sucederá. Igualmente sucede con el dinero: Si en tu corazón desarrollas envidia, mezquindad y egoísmo, con más dinero serás más envidioso, mezquino y egoísta. Por el contrario, si en tu corazón alojas compasión y solidaridad, con dinero serás más compasivo y solidario.

Es como lo decía el fallecido escritor Wayne Dyer, sosteniendo en su mano una naranja en medio de una de sus conferencias: «Si exprimiera esta naranja, ¿qué saldría? (…) ¿Crees que podría salir zumo de manzana de ella? (…) – Bueno, es una naranja y eso es lo que hay dentro.» Cierto. No podemos controlar la situación que suceda en el entorno. Lo único que realmente podemos controlar es lo que llevamos dentro.

Las crisis pueden ayudarnos a expandir tanto lo mejor, como lo peor de cada uno de nosotros. El resultado que lograremos depende de la interpretación que le demos a la situación, de lo que decidamos decirnos a nosotros mismos y de las acciones que tomemos.

En el momento que escribimos este artículo, es muy probable que tu jefe esté pensando seriamente en cancelar tu contrato de trabajo. Muy probablemente, la decisión tomada el pasado fin de semana por el presidente Iván Duque de aislar el país hasta el próximo 13 de Abril, haya puesto a reflexionar a muchos empresarios sobre la continuidad y sostenibilidad futura de sus empresas. Este próximo 24 de marzo puede ser un día bastante negro para el empleo en nuestro país. Y tu, ¿ya pensaste que vas a hacer frente a esta situación? No esperes a que suceda para tomar acción. Aquí van las 7 habilidades que hemos encontrado determinantes para poder manejar esta crisis sin que te veas severamente afectado:

1. Proactividad ante el cambio

Hay dos tipos de personas: Los que esperan que el gobierno, su empleador o Dios los salven. Y los que se hacen cargo de su futuro y su propio destino. Los primeros, son personas reactivas, poco responsables de su vida y sus resultados. Los segundos, son personas proactivas, que han tomado consciencia y responsabilidad sobre lo que les sucede en su vida. Históricamente, quienes han sobrevivido a las anteriores crisis, son las personas que han asumido el control de su vida y han elegido caminos diferentes de quedarse sentados en la sala de su casa viendo maratones en Netflix, esperando que la situación sea resuelta por el gobierno, los científicos o alguien más.

¿Cómo puedes ser proactivo? En vez de quejarte por la situación, o de evadir el cambio viendo televisión o películas, piensa que puedes hacer para cambiar tu propia realidad. Pon tu mente creativa a trabajar en una nueva idea de emprendimiento, un segundo ingreso, algo que soporte la muy posible disminución de ingresos que tendrás en las próximas semanas y meses. Por favor, no pienses que el dueño de la empresa para la que trabajas te va a proteger. Es poco probable.

2. Sentido de Propósito

Tal vez este reto, esta condición mundial, haya sido lo mejor que te haya podido suceder en tu vida. Tal vez, no te habías dado la oportunidad de saber cuál es tu misión, cual es tu vocación, cuál es tu pasión o tu verdadera profesión. Te pregunto: ¿Cuál es tu propósito? Por favor, no me digas: Ser feliz. La felicidad no es un propósito, es un estado mental y emocional que tu «eliges», exista crisis o no. Estamos en una época que requiere de seres humanos con la capacidad de generar un cambio: Líderes transformadores con la valentía, la pasión y energía suficientes para contribuir y dejar un legado a las generaciones futuras. Espero que estos cuatro (4) días de aislamiento te hayan permitido darte cuenta de cómo tu mundo se ha partido en dos: Antes del corona virus y después del coronavirus. Espero que el año cero (0) sea para tí este año 2020 y que empieces a contar de aquí en adelante los años que vas a dedicarte a manifestar lo que tu alma y tu mente subconsciente te han estado diciendo desde hace mucho tiempo atrás y no quisiste escuchar. Te pregunto: Si este 2020 es el «año cero», ¿cómo te convertirás tú en el Jesús moderno que necesita tu entorno para ser mejor?

3. Elección de prioridades

¿Cómo usas tu tiempo? Si el tiempo es vida, ¿cómo usas tu vida? Las elecciones que tomas hoy sobre tu tiempo, repercutirán en los resultados que obtendrás en el futuro para tí y para los demás. Ahora más que nunca, debemos ser sabios y darle un uso adecuado a los minutos que el universo nos ha otorgado, para tomar las acciones que nos contribuyan en lograr unas mejores condiciones para nosotros, nuestras familias y la sociedad en la que vivimos. Las decisiones que tomas hoy sobre lo que eliges hacer, definen lo que vas a tener en el futuro próximo. Tienes 168 horas en la semana. Antes trabajabas aproximadamente 48 de ellas. ¿Qué vas a hacer ahora que la situación cambió? Aquí va mi sugerencia:

  • Desarrolla una nueva competencia. Tu profesion actual, puede ya no ser conveniente en las condiciones actuales. Así que aprende sobre otros temas que pueden entrar a ser claves en esta crisis. Por ejemplo, si te dedicabas a implementar o mantener sistemas de gestión, piensa en desarrollar otro conocimiento diferente, porque las empresas hoy no necesitarán certificar sistemas de gestión, sino que requerirán generar habilidades para poder mantener sus ingresos con menores costos.
  • Lee más. ¿Cuántos libros has leído en estos cuatro días? Se que esto no es tan sexi, pero debes sitiar tu mente de información nueva. Si los libros no son de tu agrado, consume material en vídeo o podcasts que te eduquen y te permitan desarrollar nuevas habilidades.
  • Por favor, aléjate de los noticieros y personas amarillistas. Evita a toda costa consumir contenido que desinforme y no contribuya en cambiar tu condición actual para mejor.

4. Comunicación efectiva

La comunicación es una habilidad demasiado amplia. Podríamos abordarla desde diferentes ángulos.

  • A nivel profesional y laboral, es fundamental que aprendas a realizar teletrabajo y las herramientas de comunicación digital que se requieren para llevar a cabo una video conferencia, como Zoom, Google Meetings, Skype, entre otras. También es determinante aprender de comunicación y marketing digital con embudos de conversión, sobre todo si estás emprendiendo  para generar nuevos ingresos diferentes al trabajo. En este sentido, hoy es determinante el desarrollo de habilidades en marketing digital, como base para crear la demanda que tus productos o servicios requieren para que te generen los ingresos que requieres ahora.
  • A nivel personal, a pesar del aislamiento, es fundamental que aprendas a mantener tu capacidad de conexión con las personas. Asegúrate de  usar los medios tecnológicos de manera que te ayuden a acercarte con tus seres queridos y mantener la unidad en la distancia.

5. Negociación y ventas

Si antes de la crisis era clave saber vender y negociar, hoy es cien veces más importante. Tal vez me dirás que las personas no quieren compran y no es el momento para vender. No me mal interpretes. No me refiero a ser oportunista y tomar provecho de la situación. Hablo de crear ideas que aporten valor, resolviendo más problemas y dificultades a un mayor número de personas. Identifica un problema que se haya creado con la pandemia, encuentra una solución y ponla al servicio de muchas más personas. Hazlo no solo por recibir dinero que, efectivamente puedes  estar necesitando ante esta situación, sino principalmente por contribuir en mejorar la calidad de vida de las personas a tu alrededor. Por otra parte, si decides desarrollar un segundo ingreso, pero no sabes venderlo, ¿qué garantía tienes de que serás exitoso? Una persona que sabe vender sus ideas y conocimientos, tendrá muchísimas más probabilidades de sobrevivir en una crisis, que una persona que sienta miedo  de hacerlo. Piénsalo y actúa.

6. Desarrolla equipos

Aunque no es momento de contratar personal, es fundamental que aprendas a desarrollar un equipo multidisciplinario que te complemente en aquellas áreas donde no has desarrollado capacidades. Crea una mente maestra de personas que compartan tus mismos objetivos y propósito. Realiza acuerdos donde puedan generar beneficio mutuo y trabaja «codo a codo» con este equipo para materializar los resultados que deseas. Algo si te anticipo: La habilidad de construir equipos es rara en las personas, ya que requiere de mucha paciencia y resistencia a la frustración. No todos la han desarrollado. Aunque muchas personas participan en grupos de trabajo, no todos crean equipos comprometidos con una visión y un propósito. Pero si te enfocas en lograrlo, tarde o temprano podrás. Es cuestión de tiempo, paciencia, persistencia y perseverancia.

7. Mejora continuamente

Que no pase un solo día, sin que reflexiones y te auto evalúes. Ya sea que te sientes en una banca de un parque a solas (Hoy día, ésta ya no es una opción viable) o que lo hagas en la sala de tu casa, es fundamental que todos los días en algún momento dediques un espacio de tiempo para identificar en qué áreas debes mejorar. El kaisen japonés proviene de la elección personal de autoevaluarte y tomar la decisión de cambiar en tí aquellos comportamientos, hábitos y actitudes que no te contribuyen en generarte valor para tí y los tuyos. Hay cinco áreas claves en las que te sugiero emprender un auto análisis y un plan de acción:

  • Dimensión espiritual: ¿Estás cultivando tu ser interior en esta época de crisis, para que no te afecte de manera negativa?
  • Dimensión emocional: ¿Estás aprendiendo a manejar y dominar tus emociones de miedo y angustia, en vez que sean ellos los que te dominen a tí?
  • Dimensión relacional: ¿Estás mejorando tus capacidades para conectarte más y mejor con tus seres queridos?
  • Dimensión financiera: ¿Estás aprendiendo a manejar tus finanzas personales? ¿Sabes cuál es tu patrimonio neto y tu flujo de caja personal?
  • Dimensión de contribución: ¿Estás dándole mayor relevancia a tu contribución en el mundo?

En conclusión, la vida ha cambiado. Se ha dividido en dos: Antes del coronavirus y despues de éste. Tu eliges que lograrás de ahora en adelante. Haz que valga la pena.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, en RGI hemos empezado a modificar la manera como enfocamos nuestras soluciones para personas y organizaciones. Creemos que el desarrollo de estas competencias será determinante para que la debacle no ocurra en tu vida o en tu hogar. Te invitamos a conocer más de nuestros servicios a través de nuestro Programa Master Mentor y a través de nuestro  Programa Vision Toolkit.

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